Ante el cáncer debemos estar físicamente activos. Alrededor de un tercio de todos los cánceres se pueden prevenir mediante cambios en el estilo de vida, como el aumento de la actividad física y un estilo de vida menos sedentario. Esta es la primera acción que como individuos debemos realizar para prevenir el cáncer: ser físicamente activos. La actividad física regular es una de las acciones más sencillas que tenemos en nuestras manos para reducir el riesgo de padecer un cáncer.

Aparte de la prevención, cada vez má investigaciones demuestran que la actividad física ayuda significativamente a los pacientes de cáncer, no sólo a controlar los efectos secundarios provocados por el propio  cáncer y por los tratamientos. También disminuye el riesgo de recurrencia y de la aparición de un segundo tumor distinto al inicial sin olvidar los efectos positivos frente a la prevención y tratamiento de otras enfermedades (cardiovasculares, diabetes méllitus, hipertensión arterial, obesidad…).

Es el programa central de nuestra actividad. La actividad física es el eje principal de nuestra intervención con supervivientes de cáncer pero no podemos olvidar el soporte psicoemocional (también para familiares) y el consejo nutricional. Siempre que actuamos en salud no podemos enfocar a la persona de forma parcial sino en su totalidad. Solo así conseguiremos nuestros objetivos, los objetivos de la Fundación GIAFyS Cáncer:

  1. Prevenir el Cáncer
  2. Mejorar la Calidad de Vida de los Supervivientes de Cáncer.

Dos modalidades:

  1. AF y Cáncer
  2. Agua y Salud

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